sábado, 17 de agosto de 2013

Prólogo.

Prólogo.


POV ÁNGELA

Dejé mi vieja bicicleta en el suelo del portal de mi casa mientras la admiraba. Sacudí el polvo del sillín y comprobé que las ruedas tuviesen aire. Llevaba años sin cogerla, y aún estaba preocupada por si podría llevarla después de tanto tiempo sin montar. Me monté y comencé a pedalear insegura por las calles de Londres, esquivando gente. Llegué a un parque justo en el centro de la ciudad, justo en la punta había quedado con mi amiga Emily para irnos con las bicis hacia Reveal, una gran extensión llena de árboles, y animales. Aquel lugar era como un gran parque donde habían puesto restaurantes y parques infantiles a lo largo de los años y que estaba a las afueras de la ciudad. Allí estaba Emily. Una chica alta, delgada y de ojos claros, llevaba su pelo castaño recogido en una coleta baja y un chándal de color azul fosforescente. Me acerqué a ella rápidamente.

¡Ángela! me llamó.
¡Hola! ¿Llevas mucho esperando?
No, no mucho.
Genial. ¿Solo vamos nosotras?
Sí, las demás no han querido venirse.
Bueno, pues que hagan lo que quieran. ¿Nos vamos?

Emily asintió con la cabeza y se subió a su bicicleta. Pedaleamos rápidamente esquivando todo tipo de cosas y de vez en cuando teníamos que gritar para que la gente se apartase del carril de bicis. El camino era largo, y no hacía mucho frio. El aire suave golpeando nuestros cuerpos y caras provocaba una sensación de felicidad parecida a la de las películas, sin embargo estábamos en el mundo real. Miré a Emily cuando pasamos al lado de un parque donde un par de hombres hacían ejercicio, paramos al lado de una fuente y bebimos un poco de agua.

¿Esta noche cenamos en el McDonald? dije secándome el agua de la cara.
Sí. ¿Cuándo hacen Maddy y Amy la mudanza? me dijo sentándose en su bici.
Mañana por la mañana. Creo que les llevará todo el día.
Si quieres podemos pasarnos Britt, tu y yo a ayudarlas.
¿Me dejarás que te pinte de color rosa?
Ni de coña ¿Al final pintará Amy su habitación de rosa? —rió.
Sí. Rosa oscuro y blanco.
¿Y Maddy?
No lo sé ¿Vamos? Son las 5 y hemos quedado a las 7 en el Mc Donalds para cenar.
Sí, vamos. ¿Cuánto se tarda en llegar?
Mínimo una hora.
¡Pues vamos que no nos da tiempo!


POV MADISON


Pagué al conductor del autobús para poder subir y me senté en uno de los asientos que había en los laterales. Apoyé la cabeza en el cristal y noté como el autobús volvió a ponerse en marcha hacia la próxima parada. Desbloqueé el móvil, eran las 5:15 y aún faltaban dos paradas más hasta llegar a la calle de Jenna. Observé a la gente del autobús, la mayoría eran ancianos y jubilados que iban a pasar el día al centro comercial. Un chico joven, de unos 20 o 22 años se sentó enfrente de mí y me miró con una sonrisa, la cual correspondí. Volví mi vista a mi móvil, el cual tenía una foto de Justin Bieber, uno de mis ídolos, de perfil.

¿Sabes que no entiendo yo? ¿Por qué vamos en autobús? ¡Podríamos coger un taxi!
No te lo repito más veces Niall, mi coche se ha estropeado y ya sabes lo que pasó la última vez que cogiste un taxi.

Levanté la cabeza bruscamente al oír aquellas voces y abrí mucho los ojos a la vez que me pegaba un golpe en la cabeza contra el cristal. Solté un leve quejido y toqué mi cabeza en busca de algún chichón, después volví a mirar a aquellos dos chicos, el moreno se reía mientras que el rubio me miraba preocupado.

¿Estás bien? dijeron a la vez el rubio y el veinteañero de antes. Las palabras se trabaron en mi lengua sin dejarme decir algo. Asentí con la cabeza aún impresionada, no sabía si gritar o saltar. Miré al rubio y al moreno durante un rato y decidí acercarme a ellos antes de que se bajasen de aquel autobús. Me levanté con las piernas temblorosas y me dirigí a ellos.

2 comentarios:

  1. Olis nueva lectora no nos falles ehhhh eres muy buena en esto.......

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  2. jajajaja holaaa, NUEVA LECTORA Weeee. No os fallaré jajaja yo sigo escribiendo. Graaachias :)

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