jueves, 5 de junio de 2014

Capítulo 12.

Capítulo 12.

POV NIALL

—Bueno... ¿Qué tal? ¿Os ha gustado? —pregunté en cuanto terminó la película y los demás comenzaron a desperezarse.

—Es la mejor película del mundo, Niall, ni lo preguntes —me contestó Harry desde el sofá y Amy lo miró extasiada.

—Rt Harry, Fav Harry, Citar Harry —comenzó a hablar Amy, haciendo la gracia, como si estuviese en una conversación por Twitter.

—La verdad es que es una película genial —murmuró Maddy en mi oído provocando escalofríos por todo mi cuerpo.

—Sí, los chicos tienen buen gusto —murmuré perdiéndome en sus ojos.

—Chicos, seguimos aquí —se burló Emily, mirándonos. Me separé un poco de ella y miré a los demás.

—Bueno, pues, ¿Por qué no os vais a dar un vuelta mientras nosotros nos quedamos un rato solos? —dije riéndome.

—Liam, que el rubio nos está echando —contestó Harry indignado y mirando a Liam. Los demás rieron y no dudé en colocar un brazo alrededor del cuello de Maddy.

—Venga, vamos a dejarles un poco de intimidad a los enamorados —se burló Britt, levantándose del sofá.

—Ok —dijo Amy, sonriente mientras se levantaba del sofá y le crujieron un par de huesos. —Ouch —se quejó ella, tocándose las rodillas.

—¿A dónde vamos? —les preguntó Louis, levantándose del sofá. Amy se encogió de hombros.

—¿Vamos a por pizzas para cenar? —preguntó Harry levantándose bajo la mirada de todos nosotros, asombrados.

—Por mi vale —murmuró Liam, quién, al ver que Harry se apuntaba, decidió irse con ellos también.

—¿Compraremos helado? —preguntó Jenna colocándose la chaqueta.

—Claro, ¿Vamos andando? No está muy lejos la pizzería.

—Que va, solo a seis kilómetros, Zayn —le contestó Louis irónico mientras ayudaba a Emily a levantarse. Zayn rodó los ojos y se colocó el primero para salir de la casa.

—Nosotras hemos venido en el coche de Amy y Maddy —comentó Emily.

—Podemos ir en el Range Rover de Niall —dijo Liam cogiendo las llaves de mi coche.

—Liam, como le hagas algo a mi coche te mato —lo amenacé.

—No voy a hacerle nada a tu coche, Niall —rodó los ojos Liam.

—Venga, vámonos —animó Jenna.

—Creo que esta lloviendo —avisó Amy desde la puerta y un par de segundos después se escuchó el portazo que dieron al cerrar la puerta. Miré a Maddy tímidamente al no saber si le había molestado o no el hecho de que los hubiera echado. Tanto a mis amigos como a sus amigas.

—Mmm... —murmuré.

—¿Qué quieres que hagamos? —me preguntó sonriente. Estaba de cuclillas frente a mi, en el sofá.

—Lo que quieras —contesté embobado. Creo que no se daba cuenta de las indirectas que le mandaba cada día. Durante al menos mes y pico.

—No sé que quiero.

—Todo el mundo sabe lo que quiere —murmuré perdiéndome en sus labios.

—Bueno... —se mordió el labio, hecho que me recordó a Amy. —Sé lo que quiero, pero a lo mejor tú no.

—¿Y por qué no me dices lo que quieres y ya lo decidiré yo si quiero o no? —ambos íbamos acercándonos poco a poco, disminuyendo la distancia.

—¿Y si te enfadas?

—No me enfadaré, te lo juro —contesté, sonriente. La ví acercase poco a poco, cada vez era menor la distancia que nos separaba y estaba dando saltos de alegría. Justo en el momento en el que nuestros labios casi se rozaron, se alejó rápidamente, acercándose a mi oído.

—Quiero besarte —susurró pero la última silaba sonó fuerte y clara, acompañada de una risita. No esperé más y planté mis labios sobre los suyos, moviéndolos al compás con nuestras cabezas ligeramente inclinadas para poder besarla con más rapidez, sin el impedimento del roce de mi nariz con la suya. 

Cuando el aire empezó a escasear, me alejé lentamente y caí en cuenta de que mi brazo derecho rodeaba completamente su cintura y mi mano izquierda la tenía pegada a la parte de atrás de su cabeza. Sus brazos y manos colocados sobre mis hombros y nuca, atrayéndome hacia ella.

—Creo que era bastante obvio que me gustabas —le dije.

—Nunca capto las indirectas.

—Entonces dejaré de ser sutil contigo.

—Será lo mejor, porque hasta que vuelva a dar el primer paso...

—¿Primer paso? He sido yo quien te ha besado.

—No lo habrías hecho de no ser porque te lo he dicho.

—Mentira.

—Verdad —contesté y ambos reímos.

—Dejemoslo en que ha sido una contribución por parte de los dos.

—Mmm, eso me gusta más —dije volviendo a unir nuestros labios en un gran beso.

                                


POV LOUIS

—¿Dónde decís que está la pizzería esa? —preguntó Amy desde el asiento de atrás. Habíamos cogido el Range Rover de Niall, Liam y yo como piloto y copiloto, Britt, Amy y Jenna detrás y en la tercera fila de asientos Zayn, Harry y Emily.

—Por el centro, algo lejos de aquí —contesté.

—Cualquier sitio está lejos de aquí —contestó ella con sorna. Y Liam le lanzó una mirada furtiva.

—Bueno, para no encontrarnos con fans de pega... —murmuró Liam algo alto, obviamente refiriéndose a ella. Amy se percató de ello y antes de que pudiera lanzarle alguna pulla, Jenna se encargó de darle un pellizco en el brazo para que no dijese nada de lo que pudiese arrepentirse.
Amy se quedó callada con la cabeza bien alta, matando a Liam con la mirada a través del retrovisor.

—Bueno... ¿Qué tal va tu hermano, Jenna? —preguntó Zayn desde el fondo del coche.

—Bien, la verdad es que se ha recuperado muy rápido —contestó ella, nerviosa ante el tenso ambiente.

—¿Sabéis qué? Louis coge el coche. Me voy a casa —ordenó Liam parando.

—¿Pero qué dices tío? —preguntó Harry extrañado.

—¡Es que no lo aguanto más! —levantó la voz. —Me importa una mierda si os molesta, pero no aguanto a esta tía y paso de momentos incómodos —dijo, saliendo del coche y el rostro de Amy se volvió rojizo, por la vergüenza, la rabia...
Me levanté de mi asiento, pasando al del conductor y suspirando. El coche estaba en completo silencio hasta que se escuchó el "clack" de un cinturón desabrochándose y Amy pasó por encima de Jenna para salir del coche.

—Dadle las gracias a Niall y decirle a Maddy que la espero en casa —contestó intentando mantener la voz en un tono normal, pero la rabia contenida no tardaría en salir.

—Amy... —murmuró Britt.

—Ni Amy ni ostias. Harry no es tan gilipollas, así que no hay excusa —dijo dando un portazo y comenzando a andar bajo los soportales para esconderse de la lluvia.

Un intenso y denso silencio se produjo en el coche mientras seguía conduciendo hacia la pizzería y pensando en lo que acababa de pasar.

—Esto... ¿A qué se refería con lo de que no soy tan gilipollas? —preguntó Harry.

—A que aunque te lleves mal con Britt, no la tratas así —le contestó Jenna.

—Liam se ha pasado. ¿Podéis pedirle perdón de parte nuestra cuando la veáis? —pregunté a las chicas.

—Claro —contestó Emily. —Pero sería mejor si os pasarais a verla.

—Sí, espero que podamos verla. O por lo menos hacer que Liam también se disculpe.

—Bueno, también es culpa de ella.

—¿De ella por qué?

—Liam quiso hacer las paces y ella no se dejó.

—Después de lo que le dijo Liam, normal —murmuró Britt y todos la oímos.

—¿Qué le dijo? —preguntó Zayn interesado.

—Me hizo jurarle que no se lo diría a nadie —contestó con cara culpable.

—¿Le dijo algo muy fuerte? —preguntó Harry.

—Algo así. Una comparación que no dejaba muy bien a Amy —contestó.

—No nos aclaras mucho, Britt —le dijo Jenna.

—Bueno. Pero no puedo decirlo.

—Pues... ¿Por qué no nos olvidamos de eso por hoy y disfrutamos de una buena noche? —les dije, intentando animar el ambiente.

—Claro, mañana podremos hablar con ellos —indicó Emily.

—Sí, tengamos una buena noche y mañana afrontaremos todo esto —contestó Harry con solemnidad y se rió a la vez que nosotros. —No, pero en serio, mañana ya veremos que hacer.

—Claro, no vayamos a fastidiarles la noche a los enamorados —se burló Zayn de Niall y Maddy. Encendí la radio, una cadena cualquiera sonó, dejando entrar "Hangover" de Taio Cruz y llenando el aire turbio que Liam y Amy habían dejado al marcharse.