Capítulo 2.
POV BRITT
Me
levanté por los golpes que sonaban en mi puerta, entreabrí los ojos
y vi como Emily abría la puerta con cuidado. Me volví a girar y
miré el reloj de mi muñeca. Las 10 de la mañana.
—¡Britt despierta! —escuché a Emily gritar.
—¿Qué pasa? —susurré ronca.
—Maddy y Amy ya están de mudanza y tienes que ayudarme a llevar los botes de pintura.
—Maddy y Amy ya están de mudanza y tienes que ayudarme a llevar los botes de pintura.
—¿Y por qué demonios los dejaron aquí?
—Porque nuestra casa está más cerca de la nueva que la de sus
padres. Venga, vístete, que yo me voy ya.
—¿Y cómo llevo los botes de pintura?
—Pues con las manos, hija. Tu solo tienes que llevar uno.
—Es que está muy lejos.
—¡Pero si está a un par de calles! Venga, yo me voy ya. Te espero
allí.
—Joder —susurré cuando se fue. Me levanté de la cama, cogí ropa y me
metí a la ducha.
El agua templada relajó mis músculos y me despertó completamente, tapé mi cuerpo con el albornoz y me vestí cuando me sequé. Llegué a la entrada del piso que compartía con Emily desde hacía un mes. Un bote grande, rectangular y de color rosa con una tapa blanca descansaba sobre el parqué de la entrada. Agarré con fuerza las asas del bote y metí las llaves en el bolsillo de mi pantalón vaquero cuando cerré la puerta.
El agua templada relajó mis músculos y me despertó completamente, tapé mi cuerpo con el albornoz y me vestí cuando me sequé. Llegué a la entrada del piso que compartía con Emily desde hacía un mes. Un bote grande, rectangular y de color rosa con una tapa blanca descansaba sobre el parqué de la entrada. Agarré con fuerza las asas del bote y metí las llaves en el bolsillo de mi pantalón vaquero cuando cerré la puerta.
Las
calles de Londres se volvieron frías y las temperaturas bajaron
respecto a ayer. El otoño ya había comenzado, y eché en falta una
chaqueta. Volvía de una tienda de pinturas, maderas, herramientas y
cosas de esas para la casa. Traía otro bote de pintura para el
salón, ya que era más grande de lo que esperábamos y nos faltaba
pintura. Una corriente de aire frío removió mi pelo tapándome la
vista, quité una de mis manos de las asas del bote de pintura y
retiré el pelo de mi cara. Cuando volví a ver, me choqué con
alguien y el bote de pintura se cayó al suelo, manchándole los
zapatos de pintura.
—¡Oh dios, lo siento! —me disculpé.
—¡Joder! —gritó cabreado.
—¡Joder! —gritó cabreado.
—Lo siento muchísimo, es que no te he visto y el bote...
—Ya,
ya veo. ¡Pero mira como me has puesto!
—Joder, lo siento mucho. Yo... —miré su cara y me quedé embobada.
Aquellos ojos verdes me petrificaron. Llevaba una capucha que le
tapaba la mitad de la cara y se había quitado las gafas de sol.
—¡Podrías
mirar por donde vas! ¿Ey, me escuchas? —dijo pasando su mano por mi
cara.
—Sí. Lo siento. Pero tú también podrías mirar ¿no?
—¡Pero
qué dices! Si te has chocado tú.
—¡Y TÚ PODRÍAS TENER MÁS CUIDADO!
—Mira
déjalo, eh —dijo cabreado y siguió su camino golpeando mi hombro con
su hombro.
—Gilipollas —susurro.
—¡Gilipollas tú!
—¡Gilipollas tú!
Me
miró mal y soltó un insulto que no llegué a oír pero siguió su
camino y se alejó. Me reí de él cuando vi como le había puesto
los zapatos y el pantalón. Volví a coger el bote y lo tiré a la
basura, total ya estaba vacío. Y volví a ir a la tienda a por otro
bote.
POV LIAM
Salí
de casa después de cambiarme y empecé a caminar deprisa. Me había
dejado las gafas en el coche, y aunque iba con la capucha puesta se
me reconocía fácilmente. Miré hacia un lado de la carretera y vi a
una chica comprando nuestras cartas del álbum. Sonreí y ella se
quedó mirándome un rato. Un grupo de chicas detrás de ella me
reconocieron y empezaron a correr detrás de mí. Eché a correr y me
colé por un par de calles, cuando creí que les había dado
esquinazo, miré hacia atrás mientras andaba y me choqué contra una
cabina de teléfono. Me caí al suelo y escuché una risa femenina
cerca de mí. -¿te has hecho daño?-preguntó entre risas aquella
chica, era alta, de grandes ojos marrones y que llevaba el pelo
recogido en una coleta. La miré con desagrado y me levanté solo.
—Sí,
estoy bien, gracias por reírte —contesté borde, noté como se quedó
mirándome, seguramente sería una fan, pero al rato reaccionó.
—Eh, perdona. Es que me ha hecho gracia —dijo aún en estado de shock.
—Eh, perdona. Es que me ha hecho gracia —dijo aún en estado de shock.
—Bueno,
si me vas a pedir un autógrafo hazlo ya. Me tengo que ir —dije. Me
miró con mala cara.
—No,
no quiero autógrafos de cantantes creídos.
—¿Perdona?
Pero si te has quedado mirándome como una loca.
—Soy
Directioner, pero no pensaba que llegarías a ser tan desagradable.
—Pues
esto es lo que hay —contesté borde. Esta chica me estaba volviendo
loco.
—Pues
seré fan de los demás, porque de ti no voy a serlo.
—Menuda
fan estás hecha —la critiqué.
—Menudo
ídolo estás hecho —me copió.
—Por
lo menos yo tengo más imaginación que tú, lista —dije refiriéndome
a su última frase. Soltó un suspiro largo y se fue andando hacia
delante. —¿A dónde vas? ¿No vas a pedirme que me haga una foto
contigo? —me burlé.
—Ya
encontraré a otro ídolo más majo —gritó sacando su dedo corazón.
—Pues
espero que no lo abandones como estás haciendo ahora con One
Direction —grité ganando la batalla.
—Pues
yo espero que te choques con otra cabina telefónica —se burló con
una sonrisa a lo lejos.
<<Chica
desconocida: 1 >>
<<Liam:
0 >>
POV ZAYN
POV ZAYN
Niall,
Harry, Louis y yo esperábamos en una furgoneta del equipo mientras
esperábamos a Liam, el cual se estaba retrasando media hora. Niall
le dio otro bocado al sándwich que se estaba comiendo y Harry
suspiró cansado mientras miraba la pantalla de su móvil.
—Louis, ¿sabes dónde se ha metido Liam? —pregunté.
—Eso, que llevamos esperándole media hora, tío —se quejó Harry.
—Eso, que llevamos esperándole media hora, tío —se quejó Harry.
—Yo que sé, hemos ido juntos a Reveal
pero después cada uno nos hemos ido a casa a cambiarnos y no sé
nada más —explicó Louis.
—A lo mejor le han visto las fans y se ha entretenido por eso —dijo Niall.
—Si se ha entretenido por mis niñas, se lo perdono, si no, no —habló Harry.
—¿Cómo que tus niñas? —pregunté.
—¡Ey
chicos! Ya estoy aquí —dijo Liam entrando en la furgoneta y esta se
puso en marcha. Se abrochó el cinturón y se cruzó de brazos.
—¿Dónde estabas? Llevamos esperándote media hora, tío —le riñó Louis.
—Me he chocado con una chica estúpida.
—Me he chocado con una chica estúpida.
—¿Te han ofendido, Daddy? —dijo Harry riendo.
—Sí. Y no es gracioso. Iba yo corriendo por la calle y de repente, me
choco con una cabina telefónica y se ríe en toda mi cara y aun
encima se cabrea —los cuatro echamos a reír. —No es gracioso,
enserio.
—¿Con una cabina telefónica, Liam? —dije entre risas.
—Si, ¿vale? Y se ha burlado de mí y todo y me dice que iba a dejar
de ser Directioner, porque soy un desagradable.
—¿Era Directioner? —preguntó Louis.
—Sí, además de subnormal.
—¡Tío! Nos has dejado mal a todos —se quejó Harry.
—No, me ha dicho que iba a dejar de ser fan mía, no de vosotros.
—Chicos,
venga, salid ya —dijo el manager abriendo la puerta. Hoy nos tocaba
visitar a los niños de un hospital.
Era cansado, pero valía la pena, era una de las cosas que más me gustaban. Entramos por las puertas de cristal y un médico nos guiÓ hacia una de las primeras habitaciones.
POV EMILY
Brittany,
Amy, Madison y yo, estábamos en la cocina del nuevo piso de Amy y
Maddy. Los pintores habían seguido trabajando después de que Britt
trajese la pintura y nosotras nos pusimos a comer. Teníamos la
televisión encendida, en MTV sonaba una canción de Justin Bieber y
Maddy estaba cantándola emocionada.
—¿Jenna no viene? —pregunté.
—Me ha dicho que está en el hospital. Su hermano se ha roto una pierna —me contestó Amy.
—Me ha dicho que está en el hospital. Su hermano se ha roto una pierna —me contestó Amy.
—¿Y eso? —preguntó Britt.
—Estaba jugando con mi skate —dijo Maddy levantando la mano, como
disculpándose.
—¿Con tu
skate? —pregunté.
—Sí, me lo llevé a casa de Jenna, su hermano lo cogió y le dije que
podía jugar con él si quería.
—¿El hermano de Jenna sabe patinar? —habló Amy.
—¡No! Pero yo pensaba que sí y le dejé que se pusiese a jugar con
él.
—¿Y qué pasó? Por caerte del skate no te rompes una pierna —dijo Britt.
—Es que se cayó por la escaleras.
—¡¿Qué dices?! —chillé.
—¿Lo empujaste por las escaleras, Maddy? —preguntó Amy bromeando, lo que
causó nuestra risa.
—¡No! ¡Claro que no!, se montó en el skate, se puso a intentar
patinar al en el pasillo, se cayó del skate y después por las
escaleras —contestó haciendo que Amy se riese.
—¿Enserio? Seguro que fue graciosísimo —habló Britt riendo.
En
la pantalla de la televisión apareció What Makes you beautiful y
las cuatro empezamos a cantar emocionadas. Todas sabíamos que el día
anterior había conocido a Liam y Louis, y que Maddy había conocido
a Niall y Zayn. Así que nos miramos entre nosotras.
—Louis es aún más guapo en la realidad que en la televisión —dije.
—Pues anda que Niall y Zayn… —fantaseó Maddy.
—Pues anda que Niall y Zayn… —fantaseó Maddy.
—Joder, pues Liam es un desagradable —dijo Amy, ya que nosotras estábamos al
tanto de lo ocurrido.
—¿Enserio? Pues como con el tío con el que me he chocado yo hoy —explicó Britt.
—¡Que va, tía! Si es majísimo, lo que pasa es que tú te has reído
de él —lo disculpé.
—Hombre, si él se ha puesto súper cabreado por eso no es solo culpa
de Amy —la defendió Maddy.